En 2025, el mundo emitió más de US$650,000 millones en bonos verdes. Grandes grupos energéticos los utilizan para financiar la transición, mientras Panamá viene de cerrar el mejor año de su historia bursátil. ¿Qué son estos instrumentos y qué papel empieza a jugar el país?
Más allá del color del dinero
En 2025 se emitieron US$653,500 millones en bonos verdes en el mundo, según Climate Bonds Initiative, más de siete veces el tamaño de toda la economía panameña. Es el segundo mayor volumen de la historia, solo por detrás de 2024, y eleva el acumulado de este mercado por encima de los US$4 billones (millones de millones).
El verde siempre ha estado asociado al dinero. Hoy, en los mercados de capitales, también identifica a los instrumentos que financian parques solares, redes eléctricas y sistemas de transporte limpio. Si en nuestro artículo anterior hablamos de los bonos azules y el agua, ahora ampliamos la mirada hacia la categoría que les dio origen.
¿Qué es un bono verde?
Un bono verde es un bono temático. En su estructura financiera, el emisor recibe capital de los inversionistas y se compromete a pagar intereses y devolverlo en un plazo definido. Lo que lo distingue es el destino de los fondos, que deben asignarse a proyectos ambientales elegibles, como energías renovables, eficiencia energética o transporte limpio. Para llevar esa etiqueta, la emisión pasa por una revisión independiente que, bajo estándares internacionales como los Principios de Bonos Verdes de la ICMA, valida el uso de los recursos y los informes sobre su aplicación.
Esa trazabilidad los ha convertido en la expresión más concreta del componente ambiental de los criterios ESG. Fondos con mandatos de sostenibilidad, aseguradoras y tesorerías corporativas los buscan activamente, y esa demanda tiene efectos visibles: las emisiones verdes suelen sobresuscribirse y, en ocasiones, el mercado premia a sus emisores con un costo de financiamiento ligeramente menor. El fenómeno tiene nombre propio: greenium.
Los grandes jugadores
Lo que comenzó en 2007 con una emisión del Banco Europeo de Inversiones es hoy un mercado en el que participan gobiernos, bancos de desarrollo y grandes corporaciones.
Iberdrola, referente mundial en energías renovables, colocó en mayo de 2025 un bono verde de €750 millones a diez años, con una demanda casi cinco veces superior al monto ofrecido. Enel, por su parte, fue pionera en 2019 de los bonos vinculados a objetivos de sostenibilidad, una variante en la que las condiciones financieras dependen del cumplimiento de metas corporativas.
Cox, grupo español de agua y energía, protagonizó uno de los movimientos más relevantes del sector en la región: en julio de 2025 acordó con Iberdrola la compra de 15 centrales en México, con 2,600 MW de capacidad, en una operación valorada en US$4,200 millones. En Panamá adquirió Solar Pro, un proyecto fotovoltaico de 24 MW, y se adjudicó un contrato de suministro eólico a 20 años por más de US$350 millones.
Panamá en la liga grande
América Latina también forma parte de este mercado. Chile emitió en 2019 los primeros bonos verdes soberanos de la región. En Panamá, la Corporación Interamericana para el Financiamiento de Infraestructura (CIFI) colocó en 2024 una emisión verde a través del enlace iLink de Latinclear con Euroclear Bank, que facilita a emisores locales el acceso a inversionistas internacionales.
El mercado panameño, además, viene de cerrar el mejor año de su historia. En 2025, Latinex registró un volumen negociado superior a US$9,600 millones, un 34% más que el año anterior y el mayor en sus 35 años de historia. Latinclear, su central de custodia, superó los US$44,000 millones en activos custodiados.
A ese dinamismo se suma la llegada de grupos internacionales. En septiembre de 2026, Cox, presidida por el empresario español Enrique Riquelme, estableció en Panamá su sede regional para las Américas, desde donde coordinará sus proyectos en una región que concentra el 95% de su actividad. Entre las razones de su elección, la compañía destacó la posición estratégica del país, su conectividad y su papel como punto de encuentro de instituciones financieras, organismos multilaterales y empresas internacionales. Factores como la economía dolarizada y una plataforma de servicios financieros consolidada completan una propuesta que pocos países de la región pueden ofrecer.
La perspectiva Singular
En Singular vemos en el crecimiento de los bonos verdes una señal clara de hacia dónde se mueve el mercado de capitales. En el momento que vive Panamá, vemos también una oportunidad para que el país se consolide como plaza financiera de referencia en la región.
Para el inversionista, la etiqueta verde es un punto de partida, no una conclusión. El rendimiento de un bono verde depende, como el de cualquier bono, de la calidad del emisor, el plazo y las condiciones del mercado. Lo que añade es trazabilidad y transparencia sobre el destino del capital. Integrarlo en un portafolio tiene sentido cuando la decisión responde al mismo rigor que sostiene el resto de la estrategia patrimonial.
Contacta con nosotros
"*" señala los campos obligatorios
Comparte este contenido:
Fuentes de referencia: Climate Bonds Initiative (Sustainable Debt Global State of the Market 2025); International Capital Market Association, ICMA (Green Bond Principles); Banco Europeo de Inversiones (Climate Awareness Bonds); Instituto Nacional de Estadística y Censo, INEC (PIB nominal 2025); Latinex y Latinclear (resultados de mercado 2025); Ministerio de Hacienda de Chile (emisión de bonos verdes soberanos, 2019); comunicados corporativos de Iberdrola, Enel y Cox (2019–2026); CIFI, Latinex y CAF (emisión de bonos verdes a través de iLink, 2024).
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Singular Wealth Management, Corp. (SWM) ofrece perspectivas sobre diversos mercados, sectores y oportunidades de inversión que pueden ser valiosas para los suscriptores de nuestro contenido editorial. Esto incluye opiniones sobre diferentes tipos de valores, así como comentarios sobre escenarios económicos y políticos. Es importante destacar que esta publicación no constituye asesoramiento financiero ni una invitación a realizar inversiones específicas. Para recibir asesoramiento personalizado, recomendamos utilizar los Servicios de Asesoramiento Singular a través de los asesores financieros calificados de nuestra Casa de Valores, quienes le ayudarán a alcanzar sus objetivos de inversión. Aunque la información en esta publicación proviene de fuentes confiables, no podemos garantizar su precisión o integridad. Además, la información está actualizada en el momento de su publicación, pero puede cambiar sin previo aviso. Invertir en valores conlleva riesgos, incluida la posible pérdida del capital invertido. Los resultados pasados no garantizan rendimientos futuros. El personal de SWM puede invertir en los valores mencionados sin recibir compensación alguna por parte de las empresas referidas. SWM no asume ninguna responsabilidad por daños derivados del uso de nuestros servicios. Entidad regulada y supervisada por la Superintendencia del Mercado de Valores de la República de Panamá. Singular Wealth Management Corp. opera como Casa de Valores bajo la Resolución CNV- N° 219-2005 del 19 de septiembre de 2005.





